El servicio de radiología recibe la solicitud para una radiografía de muñeca en dos proyecciones: PA y lateral. El motivo clínico indica dolor persistente tras una caída accidental sobre la mano extendida, ocurrida hace aproximadamente tres días. El paciente refiere inflamación localizada y dificultad para mover la articulación sin dolor.
Se realiza el estudio con la técnica habitual: paciente sentado, brazo en posición de descanso y antebrazo apoyado sobre la mesa radiográfica. En la proyección PA, la muñeca se coloca en posición neutra, con los dedos ligeramente flexionados para mantener el contacto completo con el chasis. En la lateral, el dorso de la mano se apoya sobre el borde cubital, asegurando una proyección verdadera sin rotaciones.
Observaciones radiográficas
En la imagen obtenida se observa una adecuada visualización de los huesos del carpo, radio y cúbito distal, así como las articulaciones intercarpianas y radiocarpiana. La densidad y contraste son apropiados, permitiendo distinguir los márgenes corticales y trabeculares de forma nítida.
Al examen visual destaca una discreta alteración de la continuidad cortical en el extremo distal del radio, visible principalmente en la proyección lateral. La línea de fractura, de trazo fino y con mínima desviación, sugiere una posible fractura no desplazada del radio distal. No se aprecia compromiso articular ni desplazamiento significativo de los fragmentos óseos. El cúbito distal conserva su alineación normal, sin evidencia de fractura asociada.
Los huesos del carpo muestran morfología y densidad normales. No se identifican signos de luxación, ensanchamiento del espacio articular ni alteraciones compatibles con lesión ligamentaria. El tejido blando adyacente presenta discreta tumefacción, más evidente en la cara dorsal, compatible con edema postraumático.
Interpretación general
El patrón observado corresponde a una lesión traumática leve, típica de las caídas con apoyo en extensión. El trazo de fractura radial distal sin desplazamiento es una de las lesiones más frecuentes en este tipo de mecanismos, especialmente en pacientes jóvenes o adultos con actividad manual constante. No hay indicios de fractura de escafoides ni alteraciones del semilunar, estructuras que deben examinarse con especial atención ante cualquier traumatismo de muñeca.
La proyección lateral confirma la alineación normal de los componentes óseos y descarta desplazamientos dorsales o angulaciones patológicas. El aspecto general sugiere un pronóstico favorable, siempre que se realice la inmovilización adecuada y seguimiento clínico-radiográfico.
Cuadro de resumen del caso
| Tipo de estudio | Radiografía de muñeca (proyecciones PA y lateral) |
|---|---|
| Motivo de solicitud | Dolor postraumático tras caída sobre la mano extendida |
| Hallazgo principal | Fractura no desplazada del extremo distal del radio |
| Otras observaciones | Edema de tejidos blandos, sin compromiso articular ni luxación |
| Proyecciones utilizadas | Posteroanterior (PA) y lateral |
| Utilidad clínica | Evaluar la integridad ósea y articular del carpo y extremo distal del antebrazo ante traumatismos |
Discusión breve
Las fracturas distales del radio representan uno de los diagnósticos más frecuentes en los servicios de radiología. En este caso, la correcta ejecución de ambas proyecciones permitió identificar el trazo de fractura sin necesidad de estudios adicionales. En situaciones más complejas, especialmente cuando existe sospecha de fractura oculta o afectación del escafoides, puede ser necesario complementar con tomografía o resonancia magnética.
La adecuada posición del paciente y la selección precisa de los parámetros técnicos fueron determinantes para obtener imágenes de calidad diagnóstica. El control de la rotación, la alineación de los huesos carpianos y la visualización de los márgenes corticales son factores clave para evitar errores interpretativos.
Para finalizar
Este caso resume la importancia de las proyecciones básicas en la radiografía de muñeca. Aunque se trate de una lesión leve, el detalle con que se ejecuta el estudio define la calidad del diagnóstico y la orientación del tratamiento. La interpretación correcta de estas imágenes requiere una mirada entrenada, pero también el hábito de reconocer patrones anatómicos normales y alteraciones sutiles. Con práctica y atención al posicionamiento, incluso una simple proyección puede ofrecer información decisiva para el manejo clínico.
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